Vasos vacíos.



El viento azotando mi rostro, deja un leve sabor a sal en mis labios, me obliga a entrecerrar los ojos con su fuerza. Siento como mi frente comienza a doler nuevamente, lleva días volviéndose más y más dolorosa, la presión esta terminando de consumir mis energías en un súbito impulso que me debilita. Mi pecho apretado, victima de un profundo y violento latido, que se siente como el último. El tiempo se desliza suave, despacio y calmo, mientras yo me muevo erráticamente, en un actuar convulso e intranquilo.

El vaso esta manchado con mis huellas, mis labios impresos en los bordes. Como odio ver como se vacía, como pierde su ser, como pierde su razón. Un vaso vacío no tiene sentido, así como un espíritu desgastado no tiene lugar. Colillas y más colillas se suman a sus compañeras en el cenicero, mientras sigo cavilando en un mar de ideas sin rumbo fijo ni destino aparente. Pero siempre el dolor punzante en mi frente, avisándome que algo no anda bien, informándome del daño que no atenúa y sigue acrecentándose, como el tedio de la ciudad al avanzar el día, como el amor que se eclipsa bajo el avance del reloj.

Camino mirando el mar, lo único reconfortante que le queda a este lugar, las olas estrellándose contra las rocas liberan un suave rocío que humedece mis manos y mi rostro, pero no ocurre nada. De pronto, me asalta un fugaz momento de claridad y puedo verlo; soy un vaso vacío, olvidado sobre la barra de un bar sucio y oscuro, perdí el propósito y la claridad, perdí el camino, extravíe el sentido, se crispa mi pecho nuevamente y mi frente vuelve a doler, más intensamente que nunca.

Ese aroma.







Entre las sabanas revueltas, aun puedo percibirlo, el aroma que dejas cuando te vas, el mismo que me persigue cuando quedo en el silencio que provoca tu ausencia. Ese, el que me embiste cuando tu silueta se desvanece de mis ojos. Aletargas mis sentidos con tu aroma, ese que pareciera adherido a tu piel, el que intento devorar entre mordidas, caricias y besos apasionados, mientras tu cuerpo se abate entre mis brazos. Las caricias del agua caliente que cae de la regadera no logran sosegar mi espíritu, brioso desea más de ti, destroza la lógica y los recuerdos que me dicen alejarme, que me instan a borrarte de aquí, pero no lo logro hacer. Es ese aroma, el que me acosa, el que me deja despojado de mi razón, el mismo que me hace amarte, el mismo que me hace desearte, el mismo que me deja a merced de tus caprichos. Sigo avanzando, cegado de todo lo que me rodea, es ese aroma que me hace presa de tu piel.

Tool- Parabola


Bueno, esta vez les presento esta canción, llamada Parábola, del grupo Tool.
una canción muy pero muy interesante, así como todas las canciones del grupo.

"Abraza este momento, Recuerda. Somos eternos. Todo este dolor es una ilusión"



We barely remember who or what came before this precious moment,
We are choosing to be here right now. Hold on, stay inside
This holy reality, this holy experience.
Choosing to be here in

This body. This body holding me. Be my reminder here that I am not alone in
This body, this body holding me, feeling eternal
All this pain is an illusion.

Alive, I

In this holy reality, in this holy experience. Choosing to be here in

This body. This body holding me. Be my reminder here that I am not alone in
This body, this body holding me, feeling eternal
All this pain is an illusion.

Twirling round with this familiar parable.
Spinning, weaving round each new experience.
Recognize this as a holy gift and celebrate this chance to be alive and breathing.

This body holding me reminds me of my own mortality.
Embrace this moment. Remember. We are eternal.
All this pain is an illusion.

Frente al fuego.



Lento crepitar de un fuego débil y moribundo
Recogido en el sillón, pensando en el pasado
En aquellos días en que vivía taciturno
Corazón encadenado y sin un rumbo predestinado

Volvió la cabeza para poder mirar de nuevo a su amada
Tendida sobre la cama, su silueta por las llamas enmarcada
Piel tersa, aun lucia joven, jovial y delicada como antes
Cuando se conocieron convirtiéndose en intensos amantes

Soñó con amarla, y en sus brazos poder acunarla
Caricias deseaba entregarle cada instante al tocarla
Mares infinitos de dulzura desbordándose
A cada palpitar de ese corazón enamorándose

Se dio cuenta que sonreía,tan profundo amor por ella sentía
Los años habían pasado pero solo más fuerte se tornaba
Esa mujer que embellecía todo sobre lo que su mirada ponía
Tenia entre sus manos el corazón de este hombre que tanto la anhelaba

Volvió a la cama, luego de divagar en este y otros pensamientos
Sabiendo que encomendaba su vida cada día a su amada
La amaba por entero, de su vida ella era sus cimientos
Hasta el fin de sus días amarla era lo que deseaba

Dormidos uno junto al otro, el tiempo parecía detenerse
Los astros mirarlos retozando y ambos amándose
La luna sonreía al contemplar dos corazones latiendo
Al ritmo unísono que provoca el amor eterno.

Lágrimas




Las lágrimas siguen cayendo, pero no frenan el vacío que va destajándolo todo, impune va consumiendo lo que creías certero, lo que sentías que habitaba en tu pecho. Un cascaron vacío, hueco, relleno de nada, solo de estériles lagrimas. Pero el sufrimiento, el dolor y la pena no se van, es mas, crecen y se adueñan de todo lo que queda. Al final, la nada reina sobre el inerte e infértil yermo de lo que quedo luego de la desesperanza. Un corazón que ya no lo es, se llevo las risas y la alegría para solo dejarte dolor y lagrimas, lagrimas de sangre, lagrimas de sal. La vida es una cárcel con las puertas abiertas.

Segundos.


El horizonte me hace compañía, viendo a la gente pasar, absortos. No percibo si no estas, la luz escapa y todo es gris, excepto tu silueta al verte pasar. No hay dolor que duela más que el que siente mi alma. Una mirada, tan resplandeciente como las de antaño, hace parecer que el tiempo por fin nos ha sanado. Una marejada de recuerdos azotando mi conciencia, apretando mi garganta, retorciendo mis entrañas. Solo un instante, a la lejanía, me hundí en tus ojos. Una triste melodía que no sonara jamás.

Y el sol desciende en el horizonte, moribundo da paso a la densa oscuridad, mientras una lágrima va surcando mi mejilla en su caída, acompañada por una leve sonrisa. Es porque durante un breve momento te vi, te recordé, te añore, te ame.

Vacuo


Y estaba junto a ti, mirando en la profundidad de tus ojos, observando tu rostro relajado y cubierto de un leve sudor. Tus labios entrecerrados, exhalaban el leve y dulce halito que acompaña a tu respiración. El vaivén de tu pecho al llenarse de aire con cada inhalación. Sonreí, y tu me preguntaste el por que. Te conteste luego de una breve cavilación que sonreía por lo feliz que me sentía, por el amor que me llenaba en ese momento. Me miraste a los ojos como si no me conocieses, y con un suspiro sellaste tus labios en los míos con renovada fuerza. Sentí como te recorría un escalofrío mientras tu lengua jugueteaba en la humedad de mi boca. Te sentiste satisfecha y apoyaste tu rostro contra mi pecho, buscando refugio y tranquilidad. Era una tarde apacible, con un atardecer cobrizo que escapaba de las nubes que intentaban acortar las horas de luz, una de esas tardes que tanto te gustaban cuando mirábamos desnudos por la ventana. Dormías.

La escasa soledad en la que quede hizo despertarse en mí esa extraña sensación que cada vez mas constantemente me invadía en la tranquilidad, cuando mas fluye nuestro pensar. Una oleada de frío que subía por mi garganta, ahogándome, justo donde tenias puesta tu frente. No estaba ahí, desde meses que no había mas que un caparazón que decía, hacia y pretendía sentir. Ahogado en recuerdos dolosos, que me atormentaban confundiéndome y alterando mi conciencia, empecé a odiar tu presencia, el olor de tus cabellos me intoxicaba y me apresaba. La cabeza me daba vueltas en una vorágine de imágenes, olores y sonidos. Las heridas que intente por la fuerza sanar para darte mi corazón no hicieron más que terminar de mellar mi sentir. Mi alma se convirtió en un recuerdo de quien fui, todas mis emociones se convirtieron solo en una farsa, una que ni siquiera el más capaz de los actores podría recrear sobre las maderas de sus escenarios. Estaba vacío, cual cascaron desechado quede yo, pero lo que fui se pudrió bajo fútiles esfuerzo por sanar un corazón atormentado, destrozado y arrancado de cuajo.

Debes de haber despertado varias horas después, pues luego de hacer el amor siempre te gusto dormir sobre mi pecho, te sentías protegida. Te debe haber extrañado el no verme y que luego de revisar la casa, no encontraras nada mío, ni la más pequeña de las pertenencias. Supongo que lloraste y que llamaste a todos quienes nos conocen, preguntando por mi, desesperada sin entender que paso, que hiciste, que dijiste, que salio mal. Debes haber pasado en vela toda la noche lamentando mi extraña desaparición, esperando que al amanecer, mi figura se recortara contra el marco de la puerta de tu habitación. Debes de haber soñado con mis caricias, mi cuerpo sobre el tuyo, mis besos y cada pequeño detalle de todo el tiempo que habíamos pasado juntos. Tal vez no sentiste nada más que alivio, y solo quiero pensar que sufriste como lo hice yo durante tanto tiempo a tu lado, prisionero por propia voluntad. Tal vez esperaba una justa retribución, nimiedades de un ridículo farsante.

Al final nada de esto importa, mientras camino por calles y mas calles sin rumbo, sonrío presa de una profunda tranquilidad, sintiéndome libre al fin, como si el peso del mundo hubiese sido removido de mis hombros. La gente se sorprende al verme reír a carcajadas como si estuviese embriagado de la más profunda felicidad, se equivocan tan rotundamente!

No es por amor, sonrío porque te desprecio.